La derecha alternativa ha pasado de la marginalidad a tener un papel muy relevante e incluso liderar los gobiernos de varios países europeos. En Hungría, Italia, Eslovaquia y Holanda esta nueva derecha está ya en el gobierno, y en Suecia lo apoyan externamente. Además, en las últimas elecciones europeas han crecido no sólo en número de escaños sino también en porcentaje de voto.
Sin embargo, lejos de ser un grupo monolítico, con un cuerpo de ideas más o menos homogéneo, la derecha alternativa es una etiqueta que da cobijo a un heterogéneo número de corrientes políticas que ni siquiera se encuentran representadas en un mismo grupo en la Eurocámara.
De esto hablaremos hoy.


