París no es una ciudad: es un arma blanda disfrazada de postal. Un símbolo de poder tan eficaz que el mundo entero la desea, la imita o la odia.
Hi Ruler,
Si una ciudad pudiera pensarse a sí misma como protagonista de la historia, esa ciudad sería París. No solo por lo que ha sido, sino por lo que representa. Decir “París” es evocar siglos de construcció…


