Puede que hayas visto, o no, el segundo debate presidencial en México. Si lo viste, como yo, seguramente habrás tenido esa sensación de decepción a los que los debates presidenciales nos tienen acostumbrados. Sin embargo, todo debate puede ofrecernos reflexiones y lecciones que son más puntos de mejora, especialmente si quieres hacer una política de altura, con propósito y con acción.
Iré directo al grano.


