Hay una verdad incómoda que casi nunca decimos en voz alta: muchas de las oportunidades que cambian una carrera, un proyecto o una vida no aparecen en público.
No llegan siempre por una convocatoria, no se anuncian en redes ni se abren con un formulario.
A veces nacen en una conversación pequeña. En una cena. En un grupo privado. En una recomendación que …

