Reflexión política | Morir también es político: el dilema que nadie quiere mirar.
Una opinión editorial para pensar (y sentir) la política a mitad de semana.
Hay temas que no se pueden tocar desde la comodidad y la eutanasia es uno de ellos.
No porque no tengamos opinión, sino porque, en el fondo, lo que incomoda no es la eutanasia en sí, sino lo que revela: nuestra incapacidad colectiva para mirar la muerte de frente, para pensarla, para integrarla dentro de la conversación política con la misma seriedad con la que hablamos de la vida.
Estos días, la eutanasia ha vuelto a ser titular. Y como suele ocurrir, el debate se ha polarizado rápidamente entre quienes se identifican como “pro vida” y quienes defienden el derecho a decidir. Dos posiciones que, en apariencia, están en conflicto, pero que en realidad comparten algo más profundo: ambas están profundamente incómodas con la muerte.
Y aquí es donde quiero detenerme.
Porque si algo me parece interesante —y profundamente político— de este debate, es que hablamos constantemente de la vida, pero casi nunca hablamos de la muerte. Y sin embargo, la muerte no es una excepción en la experiencia humana. Es, de hecho, una certeza.
Entonces, ¿por qué una sociedad que legisla sobre casi todos los aspectos de la vida evita, o reduce a eslóganes, el momento más universal que existe?
Quizá porque hablar de la muerte implica aceptar algo que la política contemporánea intenta evitar a toda costa: el límite.
Vivimos en una cultura donde todo parece negociable, optimizable, prolongable. Donde la tecnología promete extender la vida, donde la medicina lucha —y muchas veces logra— retrasar lo inevitable, donde el discurso dominante gira en torno a vivir más, mejor, más tiempo. Y sin embargo, en ese intento por alargar la vida, hemos dejado de preguntarnos por la calidad de la muerte.
Y esta es una pregunta profundamente incómoda porque obliga a replantear no solo qué significa vivir, sino qué significa vivir bien… y, sobre todo, qué significa morir bien.
Continúa leyendo con una prueba gratuita de 7 días
Suscríbete a MISS POLÍTICA para seguir leyendo este post y obtener 7 días de acceso gratis al archivo completo de posts.

