THE STRATEGY | El renacimiento de GAP como lección de estrategia política
La historia que parecía acabada… pero no lo estaba.
Hi Ruler,
En 1969, Don y Doris Fisher abrieron una pequeña tienda en San Francisco vendiendo solo jeans Levi’s y cintas de música. En cuestión de años, GAP se transformó en un ícono cultural, con sus khakis y hoodies que marcaron generaciones y definieron lo que significaba “ser americano” en los noventa: optimismo, sencillez, estilo accesible.
Pero lo que parece invencible también se desgasta. A inicios de los 2000, GAP perdió el rumbo: ¿quería ser aspiracional como una marca de lujo accesible o masiva como Zara y H&M? En esa ambigüedad, se volvió irrelevante. Entre 2001 y 2021 cerró 2.000 tiendas y perdió 3.500 millones de dólares en ventas.
Para 2023, la marca era casi un caso de estudio de decadencia. Hasta que entró en escena Richard Dickson, el mismo que había logrado revivir a Barbie en Mattel. Su misión: devolverle a GAP algo más valioso que las ventas: relevancia cultural.
Y lo logró.
El playbook del renacimiento de GAP
GAP entendió algo fundamental: en la era de TikTok y las narrativas fragmentadas, no basta con vender un producto. Tienes que vender una emoción, un momento cultural, una conversación.
1. Relevancia cultural como estrategia
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